miércoles, febrero 01, 2006

Ciencia contra magia

Ayer, mi amigo Martín Bonfil publicó en su columna semanal de Milenio, La ciencia por gusto, una siempre bienvenida defensa del conocimiento científico contra el pensamiento mágico.

Siempre será más bonito pensar que te puedes curar con imanes y cuarzos o con chochitos de azúcar, que existen los niños índigos y que hay extraterrestres en Mérida. Lo cierto es que las respuestas que ofrece la ciencia, nos dice Martín, no sólo son más exactas y precisas, sino además fascinantes y llenas de elegancia. Desgraciadamente, quien promueva el pensamiento racional siempre quedará como un aguafiestas cuadrado (me acaba de suceder comentando esa charlatanería llamada What The Bleep Do You Know? con mi familia).

Vale la pena promover la ciencia, nos dice este brillante biólogo, porque además se trata de "uno de los productos más refinados de la cultura humana."

Cierra Martín su columna con el siguiente párrafo, que no podía ser más diáfano, y que al científico frustrado que soy le suena como poesía:

Quizá el verdadero motivo por el que vale la pena promover
la visión del mundo que ofrece la ciencia es la misma por la que vale la
pena celebrar el año de Mozart y compartir su música. Ya decidirá cada
quien si prefiere escucharla o quedarse únicamente con lo que ofrece la
música grupera.


Wow!

Mi odiod es fértil:

Diez intérpretes de los que afortunadamente no tengo ni un disco:

i U2
ii Timbiriche
iii Billy Joel
iv Hombres G
v El Tri
vi Marillion
vii Bon Jovi
viii Joan Mnuel Serrat
viii Bronco
ix Chuck Mangione
x Michael Bolton

Y puedo presumir de no tener un sólo disco de música grupera, salsa, reggaetón, new age ni hair metal.

Claro, a cambio tengo toda la discografía de Mecano, pero nadie es perfecto...

Cuatro palabras sobre Aeon Flux

Quería salirme del cine...

1 comentario:

Carlos dijo...

Del maestro Serrat podrías tener una licencia forzada de omisión ¡pero de Bronco, es inadmisible!