viernes, septiembre 25, 2009

Cuento en Letras Libres

No nos pueden dejar morir de sed, cuento mío comisionado por la revista Letras Libres para su edición digital, en una serie de historias alrededor de la alarmante escasez de agua, se publicó línea ayer. Pueden leerlo aquí.

8 comentarios:

Erik Proaño Muciño (Frik) dijo...

Tremendismo costumbrista (el postapocalipsis ya es como una segunda piel para todos nosotros)le quedó chiroliro, como a mi me gustan los relatos, bien por su cuento don Bef, le mando un abrazo.

Santiago dijo...

Wow.
Pues espero que ahí hayas sacado tus demonios y que si algo así llegara a suceder, tomarías otros caminos.
Nomás digo.
(gran historia, pero esto de conocerte hace que me la haya imaginado a gran detalle...)

yolanda jimenez gallardo dijo...

coincido con Santiago, los detalles y el conocerte hacen más real esta historia.
-espero no ser tu vecina y escuchar ese aullido

saludos ;-)

Fraga dijo...

enhorabuena, BEF, ya estas abarcando bastante del panorama literario nacional!!!!

Fraga dijo...

Muy crudo y por lo mismo muy bueno tu cuento, BEF!

Sólo dos detalles insignificantes y una conclusión personal:

- Estaba nauseabunda el agua de lluvia? Por? acá la lluvia cae fresca y lozana!

- Saltillo sin agua? No corras la voz, pero acá sobra!!!!

- Si Carstens renunció entonces el calderas es alcohólico.

: )

OZKO dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
OZKO dijo...

Saludos Bernardo.Tu relato me trajo a la memoria algo que nuestro mutuo colega y amigo el Clement dijo hace diez años en el celebre Taller del perro.Hablo sobre la amenaza de la crisis del agua en un futuro cercano y que le parecìa una estupidez que hubiera gente pagando departamentos a veinte años cuando quizà en diez no hubiera agua ni para beber.Los demas miembros del taller lo ignoraron y discutieron sobre las posibilidades de Chayito Robles para llegar a la presidencia.Diez años despues la crisis del agua nos alcanzo.Pareciera que nuestra generaciòn fue como esas ranas que meten en una olla con el fuego bajito. El agua sube de temperatura tan despacio que la rana no se da cuenta de que el agua hirviò hasta que esta cocinada.Ahora el agua se consumiò y ya no hay sopa de rana ya solo quedan ancas de rana asadas.

N. dijo...

Muy buen texto. Excelente.