sábado, septiembre 30, 2006

Bruce Sterling built my Hot-Rod



Axxón. legendaria revista electrónica argentina de Ciencia ficción publicó en su más reciente número una entrevista a Bruce Sterling, escritor fundacional del ciberpunk y uno de mi héroes personales.

Apenas hace un par de posts comentaba que en el Barnes and Noble de El Paso sólo había comprado tres libros, uno de ellos la última compilación de cuentos de Mr. Sterling.

Nacido en Brownsville en 1954, Bruce Sterling es una de las voces líderes de la ciencia ficción actual, periodista colaborador de medios como Wired y un extraordinario cuentista (nunce me he conectado con sus novelas).

Además de publicar, con una excelente traducción, uno de los cuentos de su más reciente antología, los argentinos le hacen una serie de preguntas de las que destaca la siguiente, sobre la visión de un norteamericano universal sobre lo que hacemos sus colegas al sur del Río Bravo:

Axxón: Usted ha vivido en la India y ha estado en contacto con otras realidades, confiesa leer a escritores de ese país, de Turquía, europeos y participa en foros multinacionales. ¿Cuál es su visión, si tiene opinión formada, de lo que se intenta hacer en América Latina en materia de literatura especulativa? ¿Cree que es posible que alguna vez el mercado norteamericano, aunque sea en pequeña escala, se haga receptivo a lo que se escribe fuera de su área lingüística?

Bruce Sterling: Siempre es interesante ver cuáles son las obras que logran saltar la barrera de la traducción.

De la mayoría de los escritores extranjeros que conozco, los que parecen muy ansiosos por que los lean en EE.UU. no quieren hablarles a los lectores norteamericanos. No les interesa la sociedad norteamericana per se. En su mayor parte, solamente quieren entrar de alguna manera mágica en un mercado literario verdaderamente grande, global, en donde hay cierta posibilidad de que les paguen por su trabajo.

Esos escritores no se sientan y dicen "Hoy voy a escribir algo que un extranjero tendría que leer... algo que realmente les importe a esos extranjeros, algo que sea crucial para su bienestar". Si intentaran hacerlo, tendrían que "entender" a esos extranjeros calbalmente, leer sus libros, mirar sus películas, incluso hasta casarse con alguno de ellos. Hay muy pocos escritores con esa ambición. Quieren que el mundo repare en ellos y en lo maravilloso que hacen. No quieren perjudicar su ecuanimidad y enterarse de que el mundo está lleno de miles de millones de personas que no tienen ningún buen motivo para leerlos.

El mercado literario de América Latina tiene muchos problemas, incluso, con su "propia" zona lingüística; por ejemplo, es difícil encontrar escritores brasileros que estén seriamente interesados en los escritores mexicanos. Si hubiera un solo mercado literario Latinoamericano, un mercado unificado, ustedes estarían entre los escritores más ricos y más leídos del mundo. Comparados con los noruegos, los daneses o los checos, son una enorme zona lingüística.

La gente de todo el mundo mira culebrones brasileros y mexicanos. No los miran porque son brasileros o mexicanos. Nadie está corriendo de aquí para allá para tratar de hacer que los televidentes de todo el globo sean "más receptivos" con la TV mexicana. Todos miran TV mexicana porque allí hacen lo mismo que en todos los demás culebrones, pero lo hacen, de alguna manera, todavía más "aculebrado".


Wow.

Pueden leer la entrevista completa aquí. Incluye un link para leer la versión original en inglés.

12 comentarios:

Olga dijo...

PRIMER COMENTARIOOO!!!!

Genial como siempre, besitos!!!

Deyanira dijo...

Buen post, sigue informando de buenas entrevistas...

mike dijo...

suena interesante... que me recomiendas para iniciarme en este autor?

PD: que curioso, mi hotrod lo construyó Jesus.


mike

Sergio D. dijo...

Yo no entendí. ¿Qué es lo que nos tiene que gustar de lo que dice este señor? ¿Tenemos que pensar que antes de escribir tenemos que emigrar y casarnos en el Gringo, o por lo menos ver mucha tele para ver qué les puede interesar a los gringos? ¿O tenemos que pensar que lo único que podemos escribir son telenovelas?

Luis dijo...

Ese último párrafo se me hizo contundente y genial, en el sentido de que rechaza que el motivo principal de una creación de entretenimiento sea la carga nacionalista que lleve, pero sin desconocer que hay algo en la idiosincracia que la hace peculiar y atractiva. Nadie lee/escucha/ve algo mexicano porque te estén dice y dice que lo es, sino por qué tan bien puede acaparar el tiempo que te lleve disfrutarlo.

Edgar Clement dijo...

Sterling pone el dedo en la llaga:

Si no fuéramos subdesarrollados no tendríamos que aspirar a que nos leyeran en un mercado más dinámico... y si lo que queremos es triunfar en el mundo, más vale que dejemos de mirarnos el ombligo. Y si lo que queremos es mirarnos en el espejo, mas vale renunciar al deseo de ser "rich and famous"

Me dolió, mi Bef, me dolió.
Verdades que hieren.

yolanda jimenez dijo...

Hay mucho de mercadotecnia implicado en lo que dice cuando habla sobre escribir para los estadounidenses, pero serìa igual si alguien quisiera escribir para los chinos o los suajilis: Conocer al pùblico para saber que ofrecerle.
A mi modo de ver, si el texto es bueno, si lo que escribes vale la pena, puede traspasar fronteras. Cuestiòn de hacer el mejor trabajo que uno pueda, habilitar su acceso a un nùmero mayor de pùblico (lectores en este caso), y si se llega a traducir a otro idioma, que el traductor logre hacer su trabajo con tanta calidad como le sea posible.
Gracias por el link a la entrevista completa.

drneon dijo...

Uchales! Tiene razón Sterling; en mi experiencia particular ultimamente he leido mucha literatura mexicana reciente: Chimal, Villoro, Pacheco, PIT II. No obstante desconozco totalmente a autores recientes de alguna otra parte de latinoamerica.


Maestro BEF, sé que no e smuy habitual a contestar memes, pero se me hizo interesante invitarlo a contestar el MeMe de mi Blog (drneon2.blogspot.com). De entrada, ya tengo algunas sospechas sobre los posibles grupos que eligiría.

Un abrazo

Bef dijo...

Olga: Muchas gracias :)

Deyanira: Gracias. Qué gusto verte por acá. Saludos.

Mike: Me gustan más sus libros de cuentos que sus novelas, de las cuales me quedo con "Schismatrix", que es fenomenal. Los libros de cuentos son "Crystal Express" (traducido al Español), "Global Head", "A Good Old Fashioned Future" y "Visionary In Residence". No tienen despedicio. Creo que tiene varias historias en línea, pero si das con el cuento "Wee See Things Differently" no dejes de leerlo. Y su libro "The Hacker Crackdown" es una joya (disponible en internet).

Sergio: No había hecho esa lectura que dices. No, creo que a lo que se refiere, si bien lo dice de un modo muy radical, es que el Latinoamérica no existe la profesionalización del mercado editorial (y bien podría haberla). Efectivamente, exagera al decir que te cases con un gringo(a), pero lo que parece interesante es que hable de la necesidad de conocer el mercado (que es como funciona el ecosistema editorial en inglés) y no esperes acceder a él sólo porque vienes de Latinoamérica y tienes cosas qué decir. Pero efectivamente, la forma de decirlo fue un poco rudo. Dale chance, es gringuito...

Luis: Efectivamente, creo que por ahí va el asunto de lo que dice Sterling.

Clément: A mí también me puso el dedo en la llaga, Edgar. Justo creo que lo que nos dice es eso: dejen de verse el ombligo si quieren ser competitivos globalmente. Ouch.

Yolanda: Yep. Creo que hay que mediar entre conocer al público y expresar lo que quieres. Un equilibrio difícil de alcanzar.

Doc: Contestado el meme. Gracias por enviarlo. Un saludo.

Edgar Clement dijo...

mhh... no, mi llaga no es de esas, Bef.

A mí lo que me duele es que pone el énfasis en que no tendríamos qué pedirle chiche a los mercados norteamericanos (que no globales) si nuestros mercados estuvieran bien armados. La otra llaga que me hiere es que, por las carencias que nos marcan, debemos aceptar que no seremos ni ricos ni famosos mirándonos el ombligo, pero que si queremos nuestro ombligo limpio tenemos que aceptar que nuestro punto de partida no es Sterling, sino Verónica Castro (eso duele, Bef).

Ahora bien, las respuestas de Sterling van en el tono de "miren, lo que tienen que hacer para gustarle al commonwealth es...", porque las preguntas van en el sentido de "maestro (caravana lambiscona): ¿qué tenemos qué hacer para gustarle?"

Si bien, la cultura global es marcadamente norteamericana, globalidad no es sólo el mercado anglófono, "hacerla" en los mercados anglófonos no es ser competitivos globalmente. Los chinos son más que competitivos globalmente y no hablan inglés, se lo piratean que es distinto.

Hay casos como Perez Reverte o el mismo boom de anime que penetra a los USA y que ven los chavales (que ya NO leen a Sterling), y que poco a poco está poniendo en jaque la "competitividad" anglófona a nivel global. La respuesta del neuromancer es inteligente, y acertada, cierto. Pero creo que debemos ponerla en contexto, digo, si no queremos andar en las veredas globales sin ónfalos originario.

Un abrazo.

Alberto Chimal dijo...

Hola, Bef. ¿No escribirías una nota en la bitácora sobre qué significa "verse el ombligo" en el contexto de esta discusión? Tengo ciertas ideas sobre el asunto pero tu propia posición no me ha quedado clara. ¿Qué piensas , concretamente, que están haciendo mal los escritores latinoamericanos interesados en ser conocidos fuera de sus países?

Por lo demás, creo que vale decir esto: dejando aparte lo de la profesionalización del escritor (que es totalmente imposible en un contexto como el nuestro), Sterling no habla de literatura sino de relaciones de poder. ¿Que a nadie tiene por qué interesarle lo que se escribe en América Latina? No, por supuesto. Pero millones de personas en el mundo consumimos productos culturales de los Estados Unidos (libros, películas, juegos, Paris Hilton) sin otro "buen motivo" que los que fabrica la publicidad, es decir el dinero, es decir el poder. Esa es la diferencia fundamental entre ese mercado y el nuestro: que los E.E. U.U. son de los poderes dominantes en esta etapa de la historia y nosotros, en cambio, somos una región atrasada (y retrocediendo). Y si nada que hagamos como individuos puede cambiar eso, entonces lo que Sterling recomienda no sirve. Si queremos lo que él dice que queremos, entonces más nos valdría haber nacido allá y ser parte de esa cultura, que mientras tenga publicidad y comunicaciones globales no necesitará a nadie más para crearse su entretenimiento. ¿Cuántas Britney Spears hay por cada Shakira? ¿Cuántos escritores de thrillers en inglés por cada wannabe que hace lo mismo en español? Unos cuantos entrarán, siempre, pero la mayoría nos quedaremos fuera. Siempre. Más vale que nos hagamos a la idea y decidamos en consecuencia.

(Muchas felicidades, pasando a otra cosa, por Gel azul. Ay de nosotros, pero me consuela que un amigo querido va para que sus textos sobrevivan un poco más. Un abrazo.)

Bef dijo...

Clément: y Alberto: Efectivamente, creo que la posición de Sterling es reduccionista y miope, pero al menos deja claro --muy cínicamente-- que quien quiera entrar al "mercado", en el modo que él lo ve desde su posición, debe conocerlo y no esperar mágicamente a qué los editores extranjeros busquen a los autores latinoamericanos por el solo hecho de ser... latinoamericanos.

Y por verse el ombligo entiendo esa posición que se ejemplifica en los siguientes dos ejemplos:

1) H. Pascal, conocido promotor de los subgéneros en nuestro país, solía decir, no dudo que bienintencionado, que la ciencia ficción mexicana era mejor que la norteamericana "por ser ajena a los caprichos de la gran industria editorial". He escuchado opiniones similares en otros ámbitos como "prefiero no publicar a escribir un best seller para vender" o referirse con desprecio a los narradores norteamericanos que venden muchos libros sin siquiera haberlos leído.

2) Cuando fui invitado a la feria del libro de Londres a principio de este año formé parte de una delegación de varios autores mexicanos. Yo bromeaba diciendo que íbamos a bailar la danza de los viejitos, como en el cuento "Falta de espíritu scout" de Ibargüengoitia. Resultó que fue algo muy similar, la delegación y los libros mexicanos fuimos totalmente ignorados por el público sajón, con todo y que México era el país invitado. Acabamos dando nuestras pláticas a nosotros mismos. Lo peor es que ninguno de mis compañeros hizo un esfuerzo por acercarse a ese mercado, al menos tocar la puerta. En una de esas te podían abrir.

Lo que rescato de lo que dice Sterling no es que tengas que casarte con una gringa, pero sí que si quieres tener una proyección internacional debes buscar los canales que más se adecuen a tus propósitos. Entre otros, conocer el mercado al que te quieres dirigir.

No es indigno vender bien tus libros.

Y sobre la profesionalización de los escritores en nuestro país, a pesar de tener toda le evidencia en contra, me niego a pensar que se trate de una quimera. Si la gente del boom lo logró y cuates como Ignacio Padilla o Volpi lo han hecho, creo que al menos en la teoría cualquiera de nosotros (hablo de los narradores de mi generación) puede intentarlo.

Y si hay un autor de mi generación cuyos textos habrán de sobrevivir, Alberto, ese eres tú. Estoy covencido.

Saludos...